
«A todas y cada una de las personas que acudieron, que llegaron temprano, se quedaron hasta tarde, trabajaron codo con codo con gente que no conocían y trataron cada caso como si fuera el más importante: GRACIAS. Les habéis dado a estos niños algo más que seguridad. Les habéis dado esperanza, amor y compasión. Y os habéis recordado mutuamente que esta lucha no tiene por qué ser solitaria».




















